Ayer, antesdeayer, y hoy, vaya días más tormentosos.
Hace mucho tiempo que no sufría esa angustia vital.
¿Pero qué coño me pasa? ¿Qué le pasa a María? ¿Por qué no podemos funcionar y ser felices?
Luego miraba a mi hija Martina, pero como apenas lloro, pues no lo hice. Sabiéndome un muy buen padre.
¿Será ahora uno de los últimos días en compartir cosas contigo, Martina?
Esos pensamientos me hunden aún más.
Venga, a hacer cosas, que siempre me dijo la psicóloga. A entretenerme con alguna serie (Héroes, qué buena serie; luego Cuéntame).
Me acuesto y ni nos besamos.
Ya van dos días así.
Para cojones los míos. Y yo sufro más.
Pero tengo que saber si me quieres, María.
Recuerdo que de pequeño era un niño bastante tímido, siempre al cobijo de mis padres, siempre curioso, preguntándome el porqué de las cosas; en las reuniones familiares y con amigos de mis padres, pasaba la mayor parte del tiempo escuchando a los mayores, en vez de jugar con los niños; o jugaba a las maquinitas.
Supongo que eso me fue labrando más timidez y mas antisocialidad.
Fueron los cimientos de una vida atormentada.
Pues claro que Maria te quiere,y mas de lo que te imaginas,pero tienes que entender que hay cosas a las que por mucho que quiera no puede acostumbrarse.No sufras,no te atormentes siempre estare contigo,eres un buen hombre y lo que es mas importante, el padre de mi hija, esa niña que tanto no llena.Eres un buen padre, ya lo sabes,nunca podria alejarte de tu hija que te adora y que te llama a todas horas.Me siento querida y amada por ti,a veces un poquito desaprovechada, ya me entiendes,pero hoy por hoy seria incapaz de romper nuestra relacion por ese motivo.
ResponderEliminarCariño tu vida ya no es la de antes, a cambiado y para bien o al menos eso es lo que yo creo, asi que no te preocupes por nada,solo por ser feliz junto a tu familia.Te quiero.Maria.
El anónimo del 21 de febrero de 2011 a las 20:13 es la mejor respuesta a un post que he visto en mi vida.
ResponderEliminar