18 oct 2011

En los últimos días soy bastante pesimista respecto a si esto, la crisis, el futuro, nuestros hijos, el cambio climático, si cambiaremos el sistema bancario, si ayudaremos por fin a los países que lo necesitan, si dejaremos de especular con alimentos... Tantas y tantas cosas. Debería de venir un genetista y modificarnos a toda la humanidad el gen de la supervivencia/egoísmo (no sé si es lo mismo) para que esto siga para adelante.
No leo ni escucho en ningún sitio ningún atisbo de solución. El capitalismo, sistema austriaco, es totalmente incompatible con el humanismo y el ecologismo. Por otra parte, el socialismo, es corrupción (hay mucho que estudiar aquí, todavía). Como todo, la experiencia y la intuición dicen que el punto medio, claro, tienen la clave. Por eso he buscado capitalismo ecológico. Algo he recuperado de la superpoblación, problema inherente a todo, como especie que somos dominadora del mundo, y que por este camino nos lo cargaremos.
No dejo de pensar en ello.
A ratos más posivamente, normalmente más negativamente.
La mierda de la política nacional, y la crisis, me desmoralizan.
No obstante, el camino sigue. Seguiremos investigando.

1 comentario:

  1. Está claro, que estos problemas no son para nosotros, nunca nos han enseñado nada de esto en ningún plan educativo, porque ni los mismos profesores entienden que significó, que consecuencias tuvo que en Bretton Woods se pusiera el dolar como moneda de referencia para los intercambios comerciales y en 1971 Nixon, por orden de la FED, cerrara la ventana del oro. La mayor parte de la población no tiene ni idea de que fue Bretton Woods...

    Pero las agendas de los que si lo saben, están en marcha y tienen el tema estudiado seguro, a un nivel que no creo que seamos ahora mismo capaces de adivinar. Muy parecido a como Hitler en el año 1924 tenía previsto reunificar la pangermania y llevarse por delante todo lo que estuviese alrededor y encima lo publicó (mi lucha). La diferencia está en que los de la FED no lo publican porque según dicen, eso es politizar la economía.

    Así,
cuando 
la
primera
presidencia 
demócrata 
en 
más
de
una
 década
 fue
 inagurada
 en
 1993,
 el
 venerable
 e
 inconformista 
presidente 
demócrata 
del 
Comité
bancario
 del
 parlamento,
 el
 tejano
 Henry
 B.
 González,
 presentó
 con
 optimismo
 sus
 proyectos
 favoritos
 para
 abrir
 la
 Fed
 al
 escrutinio
 público.
 Sus
 propuestas
 parecían
 suaves.
 No

    reclamaba 
un 
control
 completo
 del 
presupuesto
 de
la
Fed.
 El proyecto
 de
 ley
 de
 González
 requería
 completas
 auditorías
 independientes 
de
 las
operaciones
 de 
la 
Fed,
grabar 
en 
cinta
 de
 vídeo
las 
reuniones 
del 
comité 
de 
actuación 
de 
la 
Fed 
y 
la divulgación
 de 
informes 
detallados 
de 
esos
encuentros 
en 
el plazo
 de
 una
 semana,
 en
 lugar
 de
 permitir
 a
 la
 Fed,
 como
 sucede 
ahora,
emitir
vagos
 resúmenes
 de 
sus 
decisiones seis
 semanas
 después.
 Además,
 los
 presidentes
 de
 los
 doce

    Bancos
 de
 la
 Reserva
 Federal
 serían
 elegidos
 por
 el
 presidente
 de
 los
 Estados
 Unidos
 en
 lugar
 de,
 como
 lo
 son
 ahora,
 por
 los
 bancos
 comerciales
 de
 las
 regiones
 respectivas.
    Era
 de
 esperar
 que
 el
 presidente
 de
 la
 Fed
 Alan

    Greenspan
 se
 opusiera
 a
 cualquiera
 de
 esas propuestas.

    Después
 de
 todo
 está
 en
 la
 naturaleza
 de
 los
 burócratas
 resistir
 las
 sujeciones
 a
 su
 poder
 desbridado.
 Pareció
 más
 sorprendente
 el
 rechazo
 del
 proyecto
 González
 del
 presidente 
Clinton,
cuyo
 poder 
hubiera
 sido 
después 
de 
todo

    aumentado
 por 
la 
medida. 
Las 
reformas 
de
González,
declaró el
 presidente,
 corren
 el
 riesgo
 de
 disminuir
 la
 confianza
 del
 mercado
 en
 la
 Fed.

    Y ¿Qué podemos hacer? Como dijo revoltosa, invertir en un par de cochinos, cabras, vacas y un huerto... si todo va bien sería ideal, pero yo que sé.

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